martes, 15 de abril de 2008

Desembarazándose de fetos y de ídolos literarios

Una biografía sobre el premio Nobel de literatura de origen caribeño-hindú V. S. Naipaul recién publicada por el británico Patrick French, The World is what it is, que ha originado un auténtico escándalo en este país por la catadura moral que acredita el retratado. La nueva biografía del Nobel es, para sorpresa de muchos, un trabajo que cuenta con la aprobación de Naipaul: el escritor permitió que French consultara todos sus papeles, unos 50.000 documentos que se conservan en la Universidad de Tulsa, contestó a todas sus preguntas, leyó el manuscrito y no puso objeciones.
Naipaul ha escandalizado más de una vez con sus opiniones, nada correctas políticamente y a veces directamente ofensivas, sobre el Islam, los países en desarrollo, en especial los africanos, el multiculturalismo y las personas de color más oscuro que su propia piel. Sin embargo, las revelaciones de este libro, sobre todo sobre su relación con las mujeres de su vida, son las que más han chocado en círculos intelectuales del Reino Unido hasta el punto de que alguna conocida comentarista, que decía admirar su literatura, ha prometido que, después de leer su biografía, no volverá a tocar un libro suyo.
Lo más moralmente ofensivo para muchos es lo que el libro cuenta sobre su relación con su primera mujer, la británica Patricia Hale, a la que conoció en 1952 cuando ambos estudiaban en Oxford, que le rescató de sus tendencias suicidas y lo sacrificó todo por él para sufrir luego el mayor de sus desprecios. Ambos se casaron cuando tenían 22 años, pero como reconoció abiertamente Naipaul, Pat no le atrajo nunca sexualmente hasta el punto de que, como contaría en 1994 a la revista New Yorker en una entrevista que dio la vuelta al mundo, a partir de 1958, es decir desde los primeros años de su matrimonio, había recurrido al servicio de prostitutas. Cuando leyó aquella entrevista, Patricia Hale, que estaba recuperándose de un cáncer de mama -había tenido que someterse a una mastectomía- sufrió una recaída general que acabaría algún tiempo después con su vida. "Podría decirse que yo la maté", confiesa al biógrafo el premio Nobel, quien en otra ocasión se declara "totalmente indiferente a lo que la gente pueda pensar de mí, pues mi único servicio es a eso que se llama literatura". Patricia Hale lo había aguantado todo de un hombre a quien siempre consideró un genio y al que sólo había querido servir para encontrarse con que éste la pagaba burlándose de sus opiniones o diciéndole que era demasiado aburrida como para llevarla a las fiestas, socavando así la poca confianza que le quedaba.
Durante aquel primer matrimonio, Naipaul conoció en 1972 a una argentina de origen británico llamada Margaret Murray que le atrajo sexualmente nada más verla y con la que viajaría durante más de veinte años por el mundo, satisfaciendo todas sus fantasías sadomasoquistas. Murray, que estaba casada con un ejecutivo, fue, según la biografía, objeto voluntario y complaciente de sus palizas, pero si le servía como objeto sexual, Naipaul, que la consideraba más bien ignorante y torpe, nunca aceptó casarse con ella a pesar de que ésta dejó a su marido y a sus tres hijos y se quedó tres veces embarazada del escritor. La primera vez, Naipaul le mandó un cheque para compensarla por el gasto del aborto, pero en las otras dos ocasiones, ni siquiera eso, sino que dejó que se las arreglara para desembarazarse de los fetos y finalmente la despidió, una mujer a sus ojos ya envejecida, entregándole una suma de dinero como compensación. El libro termina cuando en compañía de su actual mujer, una periodista paquistaní veinte años más joven llamada Nadira Alvi, a la que propuso en matrimonio mientras la primera agonizaba y tras haberse desembarazado de su amante, el escritor va a un bosque a depositar las cenizas de su primera y fiel esposa.