martes 20 de septiembre de 2011

Dice cosas García Márquez

  1. Una cosa es una historia larga, y otra, una historia alargada. 
  2. El final de un reportaje hay que escribirlo cuando vas por la mitad. 
  3. El autor recuerda más cómo termina un artículo que cómo empieza. 
  4. Es más fácil atrapar un conejo que un lector. 
  5. Hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, porque luego siempre queda algo de esa voluntad. 
  6. Cuando uno se aburre escribiendo el lector se aburre leyendo. 
  7. No debemos obligar al lector a leer una frase de nuevo.

miércoles 22 de junio de 2011

Tres recuerdos

Mijail Gorbachov: Yo era solamente un niño. Mi padre se iba a pelear en la Segunda Guerra Mundial. Todos lo estábamos despidiendo. Fue muy emotivo. Todos estaban llorando. Justo antes de irse, mi padre me compró un helado. Venía en una taza de aluminio. Todavía recuerdo el gusto de ese helado.

Dick Van Dyke: Todos llamaban “Cookie” a mi padre. Nadie sabía su nombre verdadero. Hay una foto mía cuando era niño en un parque, para el picnic del 4 de julio. La mesa estaba puesta para la ensalada de papas y de repente empezó a llover torrencialmente. Todo el mundo salió corriendo al auto –salvo mi papá–. Se sentó ahí y comió bajo la lluvia, chorreando, solo por el placer de hacerlo.

James Caan: Nunca vi llorar a mi padre. Mi hijo me ha visto llorar. Mi padre nunca me dijo que me amaba y en consecuencia yo le digo a Scott que lo amo cada minuto. El punto es que voy a cometer menos errores que mi padre, mis hijos con suerte cometerán menos errores que yo y sus hijos cometerán menos errores que sus padres. Y uno de estos días criaremos al perfecto Caan.


domingo 5 de junio de 2011

Cómo decir poesía Por Leonard Cohen

Por ejemplo la palabra “mariposa”. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra “mariposa” no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. No le des tanta importancia a la palabra. ¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra “mariposa” no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No representes nunca las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te han llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices.


martes 3 de mayo de 2011

Ernesto Sábato por Horacio González

"La muerte, gran compañera, siempre da una oportunidad a los seres ambiguos. Ahora, acaso un joven estudiante abra nuevamente Sobre héroes y tumbas y se detenga en aquella página donde Martín ve una lucecita prendida en una pensión de San Telmo –es de madrugada– y dice: debe ser un estudiante leyendo a Marx."

martes 19 de abril de 2011

127 hours

Quizás Danny Boyle nos haya sorprendido positivamente en el lejano pasado imperfecto de nuestras vidas (Trainspotting), pero ahora cuando regresa con una historia basada en hechos reales ("el drama que sufrió el montañero Aron Ralston en el 2003, que tras quedar atrapado su brazo por una roca, tomó la decisión de amputarse el miembro con una navaja para poder sobrevivir") deseamos con todas las fuerzas de la naturaleza que la película se hubiera terminado en el minuto 17 (16 y 20, para ser exactos) y no 127 horas después...

Rabbit hole

Alguna vez Nicole Kidman fue Virginia Woolf (The hours) y alguna vez Aaron Eckhart fue boxeador y detective (Tha black dahlia) y alguna vez Dianne Wiest fue una de las dos hermanas de Hannah (Hannah and her sisters) pero ahora ellas dos y él no son ellas dos y él, y así las cosas, por más buenas intenciones que tenga el director John Cameron Mitchell, a este lado de la pantalla nos quedamos esperando, no ya la resurrección milagrosa del niño muerto, sino alguna señal de vida de los sobrevivientes.

sábado 19 de marzo de 2011

El arrobamiento de tu lengua

Masticar en la más pasmosa soledad. Tener conciencia de ese acto. Deglutir: saber que todo alimento se convierte en mierda.

Pescar en un río sin peces. Entender en la noche lo que se no se puede comprender en la mañana.

Iba a escribir: El Señor es mi Pastor. En su lugar escribo: El Señor es mi Pastor.

Iba a amarte, se ha hecho tarde, ha oscurecido y ya es peligroso transitar calles.

Mastico en soledad. Tengo conciencia del acto. Degluto: todo es mierda.

Pesco en un río sin peces. Entiendo que jamás vas a volver.

sábado 5 de marzo de 2011

Se entregaban a actos extraños con animales

Humilde gente del campo sin más amor que las caricias inconscientes de una bestia, así vivían la plena vida.

-“He despedazado víctimas humanas. Con los animales no me meto”, decía el hombre tras las rejas.

-¿Eso te hace mejor?, preguntaba yo.

-“¡Cállate, puta!”, gritaba ella, callada hasta entonces.

-Se van a podrir en la cárcel, decía yo.

-“El momento del crimen es una ola: a veces, regresa al mar antes de tocarte, a veces te derriba contra la arena”, decía él.

Yo pensaba en lo que habían hecho y escupía sobre el suelo.

jueves 17 de febrero de 2011

Cuatro letras de canciones de Arcade Fire

LOS SUBURBIOS

En los suburbios yo, yo aprendí a manejar. Y tú me dijiste que jamás sobreviviríamos. Así que busca las llaves de tu madre y nos vamos. Tú siempre pareciste tan segura de que un día estaríamos luchando en una guerra suburbana. Tu parte del pueblo contra la mía. Te vi de pie en la orilla opuesta. Pero para el momento en que cayeron las primeras bombas ya estábamos aburridos. A veces no puedo creerlo, estábamos más allá del sentimiento, a veces no puedo creerlo. Estaba más allá del sentimiento, a veces no puedo creerlo. Estoy más allá del sentimiento otra vez. Los chicos quieren ser tan duros, pero en mis sueños seguimos gritando y corriendo por el patio. Cuando finalmente se vengan abajo todas las paredes que construyeron durante los ‘70, y finalmente se vengan abajo todas las casas que construyeron durante los ‘70. ¿No significó nada? ¿No significó nada? ¿No significó absolutamente nada? A veces no puedo creerlo, estábamos más allá del sentimiento, a veces no puedo creerlo. Estaba más allá del sentimiento e iba hacia la noche. Así que ¿puedes entender por qué quiero una hija mientras soy joven? Quiero tomarle la mano y mostrarle algo de la belleza antes de que todo este daño se haya hecho. Pero si es demasiado pedir, si es demasiado pedir, entonces envíenme un hijo. Bajo el puente de la autopista y en el estacionamiento seguimos esperando. Ya ha pasado así que saca tus pies del asfalto caliente y ponlos en la hierba, porque ya ha pasado, ya ha pasado. A veces no puedo creerlo, estábamos más allá del sentimiento, a veces no puedo creerlo. Estaba más allá del sentimiento otra vez. Estaba más allá del sentimiento. Estaba más allá del sentimiento. En mis sueños, seguimos gritando, seguimos gritando, seguimos gritando.

LAS AFUERAS II (MONTAÑAS MAS ALLA DE LAS MONTAÑAS)

Me oyeron cantar y me dijeron que parara. Deja esas cosas pretenciosas y marca en el reloj de entrada. En estos días siento que mi vida no tiene propósito alguno. Pero más tarde en la noche los sentimientos nadan hacia la superficie. Porque en la superficie brillan las luces de la ciudad y me están llamando. “¡Ven y encuentra a los que son como tú!” A veces me pregunto si el mundo es tan pequeño que jamás podremos escaparnos de las afueras. Viviendo en las afueras los centros comerciales muertos se alzan como montañas más allá de las montañas. Y no hay final a la vista. Necesito la oscuridad. ¡por favor, que alguien apague las luces...! Montamos nuestras bicicletas hasta el parque más cercano. Nos sentamos bajo las hamacas y nos besamos en las sombras. Tú protegiste mis ojos de las luces de la policía. Huimos de allí, pero sin saber por qué. Río negro, brillan las luces de tu ciudad. Nos están gritando: “¡No necesitamos personas como ustedes!”. A veces me pregunto si el mundo es tan pequeño que jamás podremos escaparnos de las afueras. Viviendo en las afueras los centros comerciales muertos se alzan como montañas más allá de las montañas. Y no hay final a la vista. Necesito la oscuridad. ¡por favor, que alguien apague las luces...! Me oyeron cantar y me dijeron que parara. Deja esas cosas pretenciosas y marca en el reloj de entrada. ¿Podremos alguna vez escaparnos de las afueras? Viviendo en las afueras los centros comerciales muertos se alzan como montañas más allá de las montañas. Y no hay final a la vista. Necesito la oscuridad. ¡por favor, que alguien apague las luces...! Necesito la oscuridad. ¡por favor, que alguien apague las luces...!

DEEP BLUE

Aquí, en mi tiempo y lugar, y aquí en mi propia piel, finalmente puedo comenzar. Dejé que el siglo me ignorara, bajo un cielo nocturno, el mañana no significa nada. Por entonces yo era apenas un chico, sintiéndome apenas vivo, cuando escuché una canción que salía del altavoz de un auto que pasaba. Le he estado rezando a una estrella muerta. La memoria se pierde pero casi puedo recordarme cantando... La, la, la, la, la... Contemplamos el fin del siglo comprimido en una pequeña pantalla. El colapso de una estrella muerta y podíamos ver que algo se acababa. ¿Dejaste ya de simular que vimos las señales en los suburbios? Jamás pudiste predecir que podía ver a través tuyo. Kasparov - Deep Blue, 1996. Tu mente te ha estado haciendo malas jugadas. El show terminó, haz una reverencia, vivimos en la sombra de... La, la, la, la, la... Hey, deja el teléfono celular por un rato. Hay algo salvaje en la noche. ¿Puedes oír cómo respira? Y, hey, deja la computadora portátil por un rato. Hay algo salvaje en la noche. Puedo sentirlo, me está dejando.

GUERRA SUBURBANA

Salgamos a dar una vuelta en auto esta noche para ver el pueblo de noche. No hay nada para hacer pero no me molesta cuando estoy contigo. Este pueblo es tan raro, lo edificaron para que cambie. Y mientras dormimos sabemos que las calles son reubicadas. Junto a mis viejos amigos, era tan diferente entonces. Antes de que comenzara tu guerra contra los suburbios. Antes de que comenzara. Ahora la música nos divide en tribus. Dejaste crecer tu pelo, así que yo dejé crecer el mío. Tú dijiste que el pasado no descansaría hasta que saltásemos sobre la cerca y la dejáramos atrás. Con mis amigos. Puedo recordar cuando te cortaste el pelo. Nunca volví a verte. Las ciudades en las que vivimos ahora podrían ser estrellas distantes y te busco a ti en cada auto que pasa. La noche es tan larga... Sí, la noche es tan larga. He estado viviendo en las sombras de tu canción. Viviendo en las sombras de tu canción. En los suburbios yo, yo aprendí a manejar. Y tú me dijiste que jamás sobreviviríamos. Así que busca las llaves de tu madre y nos vamos. Pero tú iniciaste una guerra que no podíamos ganar. Se la pasan borrando las calles en las que crecimos. Ahora la música nos divide en tribus. Tú escogiste tu bando. Yo escogí el mío. Todos mis amigos ya no me reconocen. Todos mis amigos ven a través mío. Todos mis viejos amigos ya no me reconocen. Todos mis viejos amigos ya no me reconocen. Todos mis viejos amigos esperan.

miércoles 16 de febrero de 2011

El hombre que salió de la torta

El capitalismo se tiñe de verde y salva selvas. El capitalismo se viste de joven y engulle a toda una generación de viejos. El capitalismo se maquilla de ciencia y encuentra el remedio contra el sida.

El fascismo se teñía de culto y soñaba con las grandes edificaciones. El fascismo se vestía de negro y hacía suspirar a hombres y mujeres. El fascismo se maquillaba de destino y abría y derribaba puertas.

El comunismo fue el hombre que salió de la torta y de repente se dio cuenta de que lo habían engañado.

jueves 10 de febrero de 2011

Sex and the Single (cuatro preguntas a Hugh Hefner, 84 años)

Por DEBORAH SOLOMON

-Do you take a lot of Viagra?
-I don’t take a lot, but I take it when it’s called for.

-How often is it called for?
-I make love a couple of times a week, and I take the Viagra when I’m going to be making love. I would say at 84 it helps. It’s God’s little helper.

-You’re not paid by Viagra to say that, are you?
-No, they get that advertising from me for free.

-What are you planning for the future?
-More of the same.

Tomado de The New York Times, 2010

viernes 4 de febrero de 2011

El aire, la ausencia del mismo

Ruedo por el precipicio del lenguaje. A nadie la interesa la caída. Están muy ocupados con su propia mediocridad. El problema, como siempre, es de interpretación.

El cosmos cabe en mi mano pero la tuya se ahoga en la mía como queriendo decir basta, ya no me gustas, cabrón.

Mi altar del pasado da grima: cubanos, héroes muertos, rusos, ideólogos que jamás amaron, chinos, libros inútiles.

La poesía política y el arte nunca fueron amantes. Todo se redujo a un gesto, hoy anacrónico y vacío.

Cada libro viejo fue a dar a la basura.

martes 1 de febrero de 2011

La amante abisinia de Rimbaud

Al final llegué a la conclusión de que algo funcionaba mal con ella. Era evidente. Exhibida como un animal de circo ante los críticos más ilustrados de Europa, la mujer daba vueltas alrededor de sí misma, sin pronunciar palabra, evitando cualquier interpretación.

He pensado en la imagen por años: es un gesto apenas, pero es el gesto. La mujer que enloqueció al poeta loco debe ocupar, por sí sola, un lugar en la historia; no detrás de él, no delante, a su lado.

Nadie recuerda su nombre ahora pero cada lector de Arthur debería saberlo.

sábado 29 de enero de 2011

Mis hermanos caminan hacia una foto del álbum familiar

Un estúpido yo recoge los restos de la noche mientras el calor desfigura el paisaje moderno. Algunas lágrimas logran despertar muertos y otras arrojan a un muchacho a la orilla de este párrafo.

“Espera, espera”, le dicen sus hermanos antes de partir. El niño corre tras ellos pero cae al suelo. Desde allí todo se ve muy grande.

miércoles 26 de enero de 2011

Recordando a Muhammad Ali

"El otro dia luché contra un cocodrilo, peleé contra una ballena, he esposado relámpagos, he encerrado en la cárcel a truenos, yo asesiné a una roca, he herido a una piedra, hospitalizé a un ladrillo, soy tan malo que hago enfermar a la medicina."