Otros dos caleños hacen patria: los 13.000 millones de pesos que este municipio invirtió en la compra de unos títulos valores emitidos para pagar las liquidaciones de los trabajadores de Colpuertos, "se quedarían embolatados". El Tribunal Superior de Bogotá anuló el proceso que, por estafa, condenó a nueve años de cárcel al empresario Álvaro José Lloreda Caicedo y a su hijo Jorge Alberto Lloreda Garcés, y que los obligaba, además, a responder por ese dinero. La Juez Segundo Penal del Circuito de Descongestión de Bogotá los había encontrado culpables en febrero pasado del delito de estafa agravada, y la Fiscalía los había acusado de peculado. La defensa de los Lloreda, miembros de una de las familias más prestantes de Cali, apeló ese fallo, alegó que no los podían condenar por un delito del cual nunca estuvieron acusados, y el proceso se cayó.
"La actuación es de ellos, no mía", dijo el aspirante a la Alcaldía de Cali Francisco José Lloreda, sobrino y primo de los acusados, que se encuentran fuera del país.
Vano intento por cantar en español el mejor verso de Dylan: “The ghost of electricity howls in the bones of her face” (“El fantasma de la electricidad aúlla en los huesos de su rostro”), periodismo de escritorio, caspa narrativa, literatura para leer en los paraderos, radio pirata & portátil, discos rayados, consejos para llegar a La Nada, comentarios varios, digresiones en orden alfabético, abrazos, besos; el último que salga, que cierre la puerta y apague la luz.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
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