Todos comen. Comen las Farc, holandesa incluída. Come doña Fabiola que ahora desea el pastelito mayor: la gobernación de la comarca. Come Álvaro Leyva que vive reencauchándose gracias a los que sabemos. Come el Presidente "¡Jamás negociaré con terroristas! (ejem)", come el ministro "No al despeje" (¡ay!) y come el despistado Peñate, ex director del DAS, "Los diputados fueron asesinados allí... y serán encontrados allá..." (¿?); mentirosos, mentirosos, como Jim Carey. Comen los medios, come Medicina Legal, comen los gusanos lo que queda de los cuerpos.
Y mi único comentarista hasta la fecha, acucioso, agrega: come el televidente, come el periodista, comen los gusanos, come el artista; los proveedores de Indumil, los vendedores de enlatados, los constructores mortuorios. Tú comes, yo como, todos comemos...
Vano intento por cantar en español el mejor verso de Dylan: “The ghost of electricity howls in the bones of her face” (“El fantasma de la electricidad aúlla en los huesos de su rostro”), periodismo de escritorio, caspa narrativa, literatura para leer en los paraderos, radio pirata & portátil, discos rayados, consejos para llegar a La Nada, comentarios varios, digresiones en orden alfabético, abrazos, besos; el último que salga, que cierre la puerta y apague la luz.
lunes, 10 de septiembre de 2007
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