lunes, 10 de diciembre de 2007

No ganar el Premio Nobel (fragmentos)

La escritora Doris Lessing de 88 años no participó en la ceremonia de entrega de premios Nobel "por problemas de salud" e hizo leer su texto en la capital sueca por su editor británico Nicholas Pearson. Algunos apartes:
"Somos un montón sobresaturado, nosotros en nuestro mundo, en nuestro mundo amenazado. Somos muy rápidos con la ironía y el cinismo".
"Estamos en una cultura que se está fragmentando, donde nuestras certezas de hace apenas algunas décadas son cuestionadas y donde es común que hombres y mujeres jóvenes que tuvieron años de educación no sepan nada acerca del mundo, no hayan leído nada, y sepan sólo de alguna especialización u otra, por ejemplo, de computadoras".
"Nunca nos preguntamos cómo nuestras mentes cambiarán con internet, que sedujo a toda una generación con sus nimiedades...".

De guerra a masturbar: el largo camino de las palabras más "feas" del español

Con 7 votos: guerra, maldito, pedófilo, popó y huevón.
Con 6 votos: blenorragia, caca, espichar, grajo, guaricha, hediondo, hemorroide, higiénico, masacre, mierda, preñar, sardina, satisfizo, verdolaga, vergajo y vómito.
Con 5 votos: bacano, cabrón, chanchullo, chancro, entenado, espernancar, forúnculo, lagaña, narcotráfico, pedorrea, pústula, suegra y terrorismo.
Con 4 votos: almorzar, chambón, chancla, chirriado, coño, desechable, distinguir, envergadura, envidia, estratagema, mamar, mamera, mondongo, olvido, patuleco, pedo, pedúnculo, perrear, piorrea, prepucio, reelección, retrechera, trasbocar, verraco, violación.
Con 3 votos: costra, abusar, asesinar, atisbar, bastardo, berrinche, bodrio, cachaco, cacofonía, calzoncillo, cambuche, cáncer, capar, cárcel, castrar, catarro, chácara, chicha, chicha, chichón, chiffonier, chonchón, chorrear, chumbimba, chupar, chupeta, chuzo, cojón, corroncho, cosiato, desvirgar, escupitajo, esmegma, especulo, estúpido, frigidez, fufurufa, garbimba, garñufla, guachimán, gurrupleta, humillado, imbécil y masturbar.

domingo, 9 de diciembre de 2007

¿Por qué Thriller cambió el pop?

Por Jody Rosen
Esta semana se cumplen 25 años de la llegada de Thriller, de Michael Jackson, a las disquerías. El hito será celebrado oficialmente en febrero, con una edición aniversario que contendrá temas inéditos, interesantes extras de DVD (incluyendo la extraordinaria actuación de Jackson en el especial para televisión Motown 25, cantando “Billie Jean” y remixes de Kanye West y will.i.am entre otros). Entre tanto, Jackson ha resurgido en una entrevista exclusiva para la revista Ebony –donde se lo ve más bien marfileño en la foto de tapa– en la que se pavonea acerca de su famoso álbum. ¿Quién podría culparlo por eso? A un cuarto de siglo de distancia, el lanzamiento de Thriller parece... el evento más significativo en la historia de la música popular del último cuarto de siglo. Es el disco que le puso fin al apartheid de facto que se vivía en las radios comerciales, que inició la era moderna de los videos musicales, que transformó a una estrella infantil en el equivalente generacional de Elvis Presley o Los Beatles. Thriller vendió cuarenta millones de copias en su primera liquidación, y hoy las ventas en todo el mundo alcanzan los 104 millones. Esos números pueden representar el último gran consenso pop. En esta época de intensa fragmentación musical, es encantador recordar un disco que pareció seducir a todos: negros, blancos, colegiales, abuelos. Hasta los metaleros aceptaron el disco gracias a que participaba Eddie Van Halen.
Hoy conocemos Thriller tan bien que es difícil escucharlo. O recordar, por ejemplo, lo desprejuiciado y novedoso que resultó escuchar a Eddie Van Halen poniéndole la guitarra a un hit de Michael Jackson. Pero la seducción del diario enmascara su profunda excentricidad. “Billie Jean”, por ejemplo. El sonido está a un mundo de distancia del beatífico y elegante disco del disco previo de Jackson, Off The Wall (1979). Tiene algo crudo, con un bajo que suena como un gato en celo, y las voces fragmentadas entre los vastos espacios entre teclados y cuerdas. Jackson y el productor Quincy Jones buscaron, y encontraron, lo extraño. Jackson cantó y grabó usando un tubo de cartón de casi dos metros; el saxofonista de jazz Tom Scott fue invitado a tocar el lyricon, un sintetizador análogo controlado por vientos cuyas líneas amargas y parecidas a una trompeta contestaban los hipos y “hee-hee” de Jackson. Y después está la letra, un drama sobre la paternidad; un estofado de vergüenza, paranoia y terror sexual; una parábola sobre el acoso a las celebridades. La oscuridad de “Billie Jean” es típica del disco. Y hay que olvidarse de la simpatía clase B del tema del título y escuchar “Wanna Be Startin Something”, un show de horror disfrazado de himno bailable: “Es demasiado alto para sobrepasarlo, y demasiado bajo para pasar por debajo/ Estás atrapado en el medio, y el miedo es un trueno/ Sos un vegetal, y aún así te odian/ Sos sólo un buffet, te van a devorar”. Jackson escribió letra y música de esa canción, así como del precioso y tontón dúo con Paul McCartney “The Girl Is Mine”. Y así, tanto las canciones oscuras como las luminosas recuerdan que, en su mejor momento, Jackson Pop era uno de los autores más grandes de la historia del pop.

Yolanda Pulecio dixit

(Uribe) "ha sido muy desalmado con nosotros. A veces pienso qué le pasa al presidente. El dijo que tenía corazón y yo lo estuve esperando seis años. Cómo no es posible anteponer a todas las condiciones políticas las condiciones humanitarias de colombianos que están sufriendo tanto".

sábado, 8 de diciembre de 2007

A Juan Gelman le acaban de dar un ramo de flores

Por Osvaldo Bayer
Juan ha recibido el premio que se merecía. La alegría de ver su nombre en las tapas. El premio a las letras que forman las palabras. A las palabras que envuelven los sueños. Juan, el poeta de las calles, de los barrios, de las plazas. Del dar la mano. Juan tiene mano de orfebre, de sembrador, la mano que acaricia la vida, pero que se vuelve puño en los tiempos humillados.
Me acuerdo de cuando lo conocí. Por los años cincuenta. Unas reuniones de poetas, escritores con esperanzas más que jóvenes. Optimistas de pura sangre. Revistas literarias, que no se dan nunca por vencidas. Aparecen, reaparecen, se pierden, surgen, siempre nuevas. Ya era poeta, Juan. Nosotros éramos literatos, periodistas, ensayistas, novelistas, cuentistas. El era poeta. En los años sesenta los sorprendí caminando adelante, a unos veinte metros de mí, a él y a Raúl. Claro, Raúl González Tuñón. Quién otro. Estoy seguro de que iban recitando “La costurerita que dio aquel mal paso”. Evaristo Carriego. El poeta que debe haberlos despertado del sueño a los dos.
Juan, después, los sesenta. No sólo siguió escribiendo poesía todos los días. Sino que también se metió con todo en la lucha contra una sociedad que creaba villas miseria en las pampas más ubérrimas de la Tierra. La lucha, sus búsquedas. Sus libros siempre presentes, uno tras otro. Cada vez más comprometido. Dando la frente a los uniformes de turno. Pero Juan se daba tiempo también para remar en el cielo buscando estrellas y amaneceres, ninfas y silencios.
Juan ahí, tomando la revolución por la puerta delantera, sin interpretaciones academicistas. Pero siempre poeta. Con sus ojos más allá.
Pero la Muerte, de pronto. La Muerte de uniforme. Generales, almirantes, brigadieres, comandantes, comisarios generales, secretarios privados. Y los civiles marianizados de siempre con sus sonrisas genuflexas. Y Juan siguió en las trincheras de la vanguardia.
Hasta que vino la derrota. El dolor profundo. Me escribiste a Berlín, Juan, desde Roma, el 27 de mayo de 1979. No te dabas por vencido. Me comunicaste que seguías trabajando “en un proyecto político que tiende a crear una síntesis a partir de la derrota, un proyecto que, antes o después, me regresará al país”. Y buscabas la razón de tu tristeza y me decías: “La pelea por conseguir una política más sensata, la pérdida de tantos compañeros, el secuestro de mi hijo, de su compañera, del nieto por nacer, me distrajeron de mi condición de desterrado, me hicieron rotar por un limbo extraño, contradictorio, fantasmal y, muchas veces, alucinado”. Y agregabas algo para emocionarse en esos años de tantas luchas: “En poco más de un año escribí cinco libros de poemas con un par de obsesiones recurrentes. Una, el amor, una mujer amada; otra, la derrota, la muerte de los compañeros, mi hijo. Supongo que todo eso me distrajo también de mi condición de desterrado. Sólo ahora la empecé a admitir. Lo que escuché durante esa semana me llevó a reflexionar y escribir, que es mi manera de reflexionar sobre el exilio, nuestro exilio”.
Te contesté de inmediato desde Berlín, donde vivía yo el injusto destierro, así: “Querido Juan: no puedo decir alegría, más bien algo así como un agradecido deseo nostálgico de recordar, de recordar tu rostro de antes y de imaginarme el de ahora, con la belleza que da el sufrimiento a los nobles; eso es lo que sentí al recibir tu carta. He seguido tu lucha. Te he comprendido en todos tus pasos. Yo no puedo ser juez de un hombre de lucha, de un hombre de la permanente vanguardia, de un hombre que es la negación del oportunismo y el ejemplo puro del buscador nunca resignado. Juan: te he seguido más que en todo eso, en tu poesía. Las hemos leído mil y una vez en las reuniones de solidaridad aquí en Europa. La última, en Berlín, el público escuchó tus versos –magníficamente leídos por dos actores alemanes– como quien se halla en un oficio divino. Por eso, Juan, ves que todo está allí, en tu obra, para siempre. No la podrán ni destruir ni matar ni secuestrar ni torturar ni encarcelar. Está y estará allí, permanente. Ese convencimiento tiene que ser tu reposo, tu tranquilidad. Porque la lucha pasada, presente y futura, está en tu poesía. Que el reposo no te remuerda pensando en que la mejor poesía tiene que ser la acción. Porque por sobre tu ejemplar vida de luchador resplandece la poesía. Descansa ahora de la acción, no como resignación, sino como paso al vuelco total hacia la poesía. Las próximas generaciones esperan: van a querer saber de la poesía de la resistencia. Y tienes que estar vos, ya con la cabeza allí, en eso, fuerte, más fuerte que nunca acerado por los seres queridos que ellos hicieron desaparecer, por sus voces que escucharás todos los días, por los compañeros perdidos ya más allá del límite del horizonte. Ahora, Juan, la concentración de las fuerzas en la creación, que para ti es perennemente poesía. El limbo fantasmal y alucinado tiene que dar paso ya a la sonrisa segura, generosa, del triunfo del poeta sobre los enemigos del canto del gallo, sobre los enemigos del sol”.
Ahí mismo le propuse escribir un libro que se llamara “Exilio”. Juan aceptó de inmediato.
Cuando leí hace unos días que Juan había obtenido una distinción así, volví a repetir lo que siempre me llena de satisfacción: el triunfo final de la ética. Alguien tan perseguido como Juan, con el eterno dolor de haber perdido a su hijo y a su nuera embarazada por obra de la bestial represión militar, era reconocido ahora como un poeta fundamental del presente. En cambio, los que lo persiguieron ya están malditos por todas las generaciones. Quisieron matar la poesía y surgió la pluma que derrotó todas las armas, todos los instrumentos de tortura, la desaparición.
Así dice Juan en Exilio: “No era perfecto mi país antes del golpe militar. Pero era mi estar, las veces que temblé ante los muros del amor, las veces que fui niño, perro, hombre, las veces que quise, me quisieron. Ningún general le va a sacar nada de eso al país, a la tierrita que regué con amor, poco o mucho, tierra que extraño y que me extraña, tierra que nada militar podrá enturbiarme o enturbiar”.
Y así fue. A Juan le acaban de dar un ramo de flores. Hemos aplaudido los que lo conocemos y los que lo leen.
Juan, poeta y luchador por la sonrisa de los niños. Juan Gelman.

SuperMesías se quita su disfraz


El coronel no tiene quien le vote


Palabras altisonantes

En las primeras imágenes registradas por cámaras de seguridad de la masacre en un centro comercial en Nebraska, se puede ver al joven atacante ingresar al lugar y apuntar un fusil frente al maniquí de una tienda. Además, la policía dio a conocer una nota suicida en la que el joven Robert A. Hawkins dice que "simplemente perdí el control" y habla de amor por sus amigos y familiares y odio por sus víctimas casuales. "Sé que todo el mundo me va a recordar como un monstruo, pero por favor entiendan que yo no quiero ser una carga para aquellos a quienes quiero", escribió. "Solamente quiero llevarme conmigo varios pedazos de (palabra altisonante)".
La policía dio a conocer tres imágenes, dos días después de que Hawkins matase a ocho personas y luego se suicidase en la tienda Von Maur, en el centro comercial Westroads Mall.
Las autoridades estatales dijeron que Hawkins pasó cuatro años en centros de tratamiento especial, y en casas de cuidado temporal para personas con problemas de drogadicción, de comportamiento o mentales, después que amenazó con matar a su madrastra en el 2002.
Al parecer, Warren era un joven con problemas. Su novia lo había abandonado y lo habían despedido de su trabajo. También tenía antecedentes policiales.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Muere Stockhausen, el mundo se queda cada vez más sordo

El músico alemán Karlheinz Stockhausen falleció el pasado miércoles a los 79 años en la localidad de Kürten-Kettenberg, cerca de Colonia (oeste de Alemania). El artista cultivó ante todo la música de vanguardia y está considerado como uno de los compositores más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Stockhausen provocó un escándalo en 2001 al calificar los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York como "la máxima obra de arte que se haya producido jamás". No obstante, antes de esas declaraciones, que lo convirtieron en blanco de críticas, Stockhausen no se había destacado por declaraciones explosivas, sino por ser el autor de una música que se convirtió en un símbolo de ruptura con los modelos clásicos de la música culta. Stockhausen nunca abandonó los instrumentos tradicionales, los combinó siempre con recursos propios de las nuevas tecnologías. El compositor alemán estudió primero en Bonn Ciencias de la Comunicación y Fonética, carrera que en la universidad de esa ciudad alemana está centrada en el uso y las posibilidades de las nuevas tecnologías. Luego Stockhausen viajó a París donde, en 1952, fue discípulo del compositor Oliver Messiaen, una de sus primeras influencias importantes al lado de Anton Weber. Al regresar a Alemania, en 1953, Stockhausen participó en la fundación del Estudio de Música Electrónica de Colonia. Ese estudio fue importante también para otros cultivadores de la música electrónica, como fue el caso de John Cage. La obra de Stockhausen tiende a mezclar los recursos de la música tradicional con los de la electrónica. Así, por ejemplo, en Gesang der Jünglinge (1956) la voz de un joven se mezcla con sonidos electrónicos que salen a través de cinco altavoces independientes. Stockhausen tuvo su momento de mayor prestigio en la década de los 70, pero posteriormente siguió produciendo obras significativas como Stimmung (1986) en la que seis voces exploran durante setenta minutos las diversas posibilidades de un sólo acorde. Stockhausen compuso 362 obras que están recogidas en 139 CD.

Colombia sigue viva gracias a la señora de los tintos

La confrontación entre el presidente Uribe y los ex presidentes Samper y Pastrana en el marco de una reunión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores sintetiza el pulso emocional de la nación por estos días: a pesar de ser una instancia casi secreta, los detalles trascendieron a todos los medios. En la mañana del jueves, todas las emisoras ya tenían datos de lo ocurrido. En La FM de RCN se informó, por ejemplo, que el presidente Uribe utilizó palabras “muy fuertes” contra Pastrana, al extremo que un momento dado todos creyeron que la reunión iba a terminar en ese punto. Sin embargo, según la emisora, entró en ese instante la señora de los tintos y esa pausa sirvió para que los participantes tomaran un poco de aire y continuaran la charla subida de tono.

Mafioso pero gracioso

La policía encontró a José Luis Aquino, de 33 años, con las manos y pies atados y una bolsa de nylon en la cabeza, dijo un vocero de la secretaría de Justicia del estado de Oaxaca, quien no puede ser identificado por políticas oficiales. Aquino, quien tocaba en el grupo Los Conde, presentaba golpes en el cráneo, dijo la fuente. Indicó que las autoridades investigaban posibles motivos, pero que se sospechaba un crimen pasional. Los Conde, grupo formado principalmente por hermanos y primos, ha realizado giras en Estados Unidos, de acuerdo con una información publicada en el 2006 en la edición electrónica del diario mexicano El Porvenir. La banda ha grabado siete discos y se dispone a presentar el octavo a finales de mes, dijo Francisco Conde, cantante y guitarrista. Conde calificó de "lamentable" la muerte de su compañero, de quien dijo que había tocado durante 14 años con el grupo. "Ese muchacho era una persona muy buena gente. No se metía con nadie. El no fumaba, no consumía droga", indicó. Según el sitio en internet del grupo, sus miembros aparecieron a principios de la década de 1990 en la película "Mafioso pero gracioso".

jueves, 6 de diciembre de 2007

Un cachorro al que nadie quería

La Policía ha comenzado a divulgar detalles sobre lo que es ya el segundo tiroteo más sangriento en toda la historia del estado norteamericano de Nebraska, ocurrido la noche de ayer en el centro comercial Westroads, donde el joven de 19 años Robert A. Hawkins, armado con un rifle de repetición, comenzó a abrir fuego indiscriminadamente, acabando con la vida de ocho personas -cinco mujeres y tres hombres- y dejando cinco heridos graves antes de suicidarse.
Si bien Hawkins había tenido problemas con la ley, jamás había sido acusado de actos violentos, lo que ha confundido a las autoridades, ya que las primeras investigaciones apuntan a que el asaltante quería hacer todo el daño posible para ver satisfecho su deseo de "ser famoso" y "abandonar el mundo con estilo", según confesó en su nota de suicidio. Al conocer el incidente, la propietaria del piso donde vivía Hawkins se puso en contacto con la Policía, a la que puso al tanto de las intenciones del joven. El asaltante habló con ella la noche anterior, cuando Hawkins le comentó que "tenía que pedir perdón por todo, que no quería ser una carga, que era un pedazo de mierda toda su vida y que ahora sería famoso". Según Maruca-Kovac, Hawkins era amigo de sus hijos y la recordaba a "un cachorro al que nadie quería".

martes, 4 de diciembre de 2007

Ernesto Samper dixit

"¿Quién iba a pensar que el hijo del maestro Botero, que vivía en un apartamento lleno de lujo y de comodidades, que no tenía nada que pedirle a la vida, el nieto de Germán Zea, quién iba a pensar en ese momento de la campaña que esa persona hubiera podido desarrollar una actividad criminal como la que desarrolló por simple ambición personal?".

lunes, 3 de diciembre de 2007

Montañas de Colombia

En Colombia todavía tenemos que pensar de dónde venimos, quiénes somos y a dónde queremos ir. Yo aspiro a que algún día tengamos esa sed de grandeza que hace surgir a los pueblos de la nada hacia el sol. Cuando seamos incondicionales frente a la defensa de la vida y la libertad de los nuestros, es decir cuando seamos menos individualistas y más solidarios, menos indiferentes, más comprometidos, menos intolerantes y más compasivos (...) entonces creo que ese día seremos la Nación grande que todos quisiéramos que fuéramos.

Gore Vidal dixit

“El mal comportamiento del artista apasiona al romántico, su sufrimiento y castigo ulteriores satisfacen al puritano”.