"¿Quién iba a pensar que el hijo del maestro Botero, que vivía en un apartamento lleno de lujo y de comodidades, que no tenía nada que pedirle a la vida, el nieto de Germán Zea, quién iba a pensar en ese momento de la campaña que esa persona hubiera podido desarrollar una actividad criminal como la que desarrolló por simple ambición personal?".
Vano intento por cantar en español el mejor verso de Dylan: “The ghost of electricity howls in the bones of her face” (“El fantasma de la electricidad aúlla en los huesos de su rostro”), periodismo de escritorio, caspa narrativa, literatura para leer en los paraderos, radio pirata & portátil, discos rayados, consejos para llegar a La Nada, comentarios varios, digresiones en orden alfabético, abrazos, besos; el último que salga, que cierre la puerta y apague la luz.
martes, 4 de diciembre de 2007
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